¿En qué se diferencia del polipropileno convencional?
La diferencia entre el polipropileno expandido y el polipropileno convencional (PP) radica principalmente en la estructura de los plásticos y en las propiedades y aplicaciones resultantes.
Estructura:
Polipropileno convencional: el PP es un polímero termoplástico que se presenta en forma sólida y densa. Se procesa en forma de gránulos o láminas y se utiliza ampliamente en la fabricación de contenedores, piezas de automóviles y fibras textiles.
Polipropileno expandido: el EPP es una espuma de célula cerrada que se obtiene mediante la expansión de perlas de polipropileno. Estas perlas contienen un propulsor que se expande al calentarse y forma pequeñas células cerradas que dan al material su estructura espumosa única.
Propiedades:
Densidad: el EPP es mucho más ligero que el PP. La razón es su estructura espumada, que consiste principalmente en gas.
Amortiguación de impactos: gracias a sus celdas cerradas, el EPP ofrece excelentes propiedades de amortiguación de impactos y puede absorber golpes repetidos sin perder su forma. En comparación, el PP convencional ofrece menos amortiguación de impactos.
Flexibilidad: el EPP es más flexible y elástico, lo que lo hace más resistente a la deformación y los daños.
Resistencia al calor: tanto el PP como el EPP son resistentes a la temperatura, pero la estructura espumada del EPP puede proporcionar un aislamiento térmico adicional en determinadas aplicaciones.
Aplicaciones:
El PP se utiliza con frecuencia en envases, artículos para el hogar, fibras textiles, piezas de automóviles y dispositivos médicos.
El EPP se utiliza en ámbitos que requieren una alta resistencia a los impactos y ligereza, como en componentes de automóviles (por ejemplo, parachoques, reposacabezas), embalajes protectores, equipos deportivos y de ocio (por ejemplo, cascos) y materiales aislantes.